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Título
Original: Manderlay
Dirección: Lars von Trier
Guión:
Lars von Trier
Producción:
Vibeke Windeløv
Fotografía: Molly Malene Stensgaard
Música:
Montaje:
José Salcedo
Reparto:
Bryce Howard, Charles Maquignon, Chloë
Sevigny, Clive Rowe, Danny Glover, Dona
Croll, Emmanuel Idowu, Geoffrey Bateman,
Ginny Holder, Isaac de Bankolé, Javone
Prince, Jean-Marc Barr, Jeremy Davies, John
Hurt, Joseph Mydell, Lauren Bacall, Llewella
Gideon, Michael Abiteboul, Mona Hammond,
Nina Sosanya, Rik Launspach, Ruben Brinkman,
Suzette Llewellyn, Teddy Kempner, Udo Kier,
Virgile Bramly, Willem Dafoe, Zeljko Ivanek
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Sinopsis:
Ésta es la
extraña e inquietante historia de la
plantación de Manderlay.
Manderlay está situada en una llanura
solitaria en alguna parte del sur de Estados
Unidos. Grace y su padre dejaron Dogville en
el año 1933. El padre de Grace y su pequeño
ejército de maleantes habían pasado el
invierno buscando en vano nuevos cotos de
caza. Fue entonces cuando decidieron
dirigirse hacia el sur. Era su último
intento para encontrar un lugar adecuado en
el que establecerse.
Por casualidad, en el Estado de Alabama, sus
coches se detienen delante de una gran verja
cerrada con una cadena y un candado. Al lado
de la verja, un imponente roble muerto
parece proteger una roca de granito de
grandes dimensiones con la palabra
“Manderlay” esculpida en letras enormes.
Después de comer y descansar un poco, Grace,
su padre y sus hombres están a punto de irse
cuando una joven negra corre hacia el coche
y golpea con los nudillos la ventanilla de
Grace. Muy pronto, la golpea con
desesperación.
Sin hacer caso a su padre, que le dice que
no hay que meter las narices en los asuntos
de los demás, Grace sigue a la chica y entra
en Manderlay donde descubre a un grupo de
personas que vive en las mismas condiciones
de hace setenta años, antes de la abolición
de la esclavitud.
Grace siente que es su deber compensar a los
esclavos por las injusticias que han
soportado por parte de los blancos.
“Nosotros les trajimos aquí, les usamos y
les convertimos en lo que son”, le dice a su
padre. Decide, una vez liberada Manderlay,
quedarse con ellos hasta después de la
primera cosecha.
Su padre, muy a pesar suyo, la deja con
cuatro secuaces y un abogado, no sin antes
advertirle de que él no estará allí para
recoger los trozos cuando el bonito plan que
debe redimir a Manderlay se haga añicos.
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