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Título
Original: Romasanta:
la caza de la bestia
Director: Paco
Plaza.
Guión:
Alberto Marini, Elena Serra
Fotografía: Javier Salmones.
Producción: Julio Fernández
Música: Mikel
Salas
Montaje: David Gallart.
Reparto:
Carlos Reig, David Gant, Elsa Pataky, Gary
Piquer, Ivana Baquero, John Sharian, Julian
Sands, Laura Maña, Luna Mcgill, Maru
Valdivielso, Reg Willson.
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Sinopsis:
Galicia,
1850. Los bosques están plagados de lobos.
Cada vez son más los desaparecidos. Los
cadáveres mutilados presentan heridas
salvajes junto a incisiones propias de un
cirujano. Esa contradicción aterroriza a los
aldeanos que no se atreven a cruzar los
bosques. La leyenda del hombre lobo se
expande.
Bárbara y su hermana Josefa viven en una
casa en mitad del bosque. Sólo cuando llega
Manuel, un vendedor ambulante y amante de
Josefa, de quién Bárbara está secretamente
enamorada, se sienten a salvo.
Manuel acompaña a Josefa a la ciudad. Cuando
regresa entre él y Bárbara surge una
desgarradora historia de amor. Pero la
sospecha de que su hermana nunca llegó a la
ciudad se apodera de Bárbara ¿Por qué Manuel
es el único que no teme cruzar el bosque?
¿Qué secreto esconde su viejo carromato?.
La sospecha se convierte en certeza: Manuel
es el hombre lobo al que todos temen. La
felicidad se convierte en el más puro
horror. El amor en odio. Y el deseo en
venganza. Bárbara es capaz de todo por
acabar con él.
Manuel es capturado. En su defensa afirma
ser víctima de una maldición que le
convertía en hombre lobo. La sociedad se
divide en dos. Mientras los aldeanos temen
que sus crímenes queden impunes, los
burgueses, capitaneados por Mr.Philips, un
reputado antropólogo criminal, justifican
sus actos al considerarle licántropo.
Pero ¿quién es realmente Manuel? ¿un
asesino? ¿un hombre lobo? ¿o un licántropo?.
Manuel es el único que sabe la verdad.
La película está basada en la historia real
de Manuel Blanco Romasanta, el vendedor
ambulante que confesó haber matado a trece
personas y utilizado su grasa para hacer
jabón. Romasanta fue juzgado en Allaríz en
1852 y evitó la condena a muerte alegando
que en realidad era un hombre-lobo. Bárbara
fue la única superviviente de cuatro
hermanas.
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