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Título
Original: Out
for a kills.
Director: Michael
Oblowitz.
Guión:
Dennis Dimster.
Producción:
Steven Seagal, Randall Emmett, George Furla,
Danny Lerner, John Thompson y David Varod.
Fotografia:
Mark Vargo
Música: Roy
Hay.
Montaje:
Robert A. Ferretti
Reparto:
Steven Seagal, Corey Johnson, Michelle Goh,
Chooi Kheng Beh, Michael Junior Harvey (King),
Kata Dobó, Elaine Tan, Tom Wu.
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Sinopsis:
Sofía,
Bulgaria, Tommy Ling (Michelle Goh) y Ed
Grey (Corey Johnson), agentes del departamento
para la lucha contra la droga (D.E.A.) de
Estados Unidos, llegan a un club nocturno en
el que se ha producido una matanza. No han
dejado a nadie con vida, la mafia china ha
anunciado su llega-da a la Europa del este.
En París, Wong Dai (Chooi Kheng Beh) se
regodea mirando las caras alrededor de la
mesa de conferencias. "Un Tong unido tiene
el poder suficiente para apartar del negocio
a otras organizaciones. Estamos ante el
inicio de una nueva era". Mientras, el
arqueólogo Robert Burns (Steven Seagal) ha
hecho un descubrimiento inquietante en una
excavación en la frontera de China. Los Tong
se enteran de que Robert ha destapado su
secreto y le persiguen. Robert llega a la
frontera, pero Yi (Elaine Tan) no tiene
tanta suerte y es alcanzada por una bala.
Pero los Tong se aseguran de que Robert
caiga en una trampa y sea detenido por las
autoridades chinas. En la cárcel, Tommy y Ed
interrogan a Robert, pero todo lo que les
dice es: "Soy inocente". Algo inquieta a
Tommy, puede que esté diciendo la verdad.
Además el DEA ha urdido un plan para Robert.
Negocian con las autoridades chinas su
liberación para que los Tong piensen que
Robert está cooperando con la policía. Así
que convierten a Robert en un cebo. De
regreso a los Estados Unidos, los Tong
envían a dos de sus asesinos más leta-les en
busca de Robert. En un combate de espadas,
Robert es el único en quedar en pie, lo que
hace pensar a los Tong que no se enfrentan a
un simple profesor de arqueología. Cuando
los Tong asesinan a Maya (Kata Dobó), la
esposa de Robert, desatan una fuerza
imparable. Robert da caza uno por uno a los
soldados Tong y, haciendo un homenaje a las
artes marciales clásicas chinas, despliega
las habilidades de lucha de un verdadero
maestro. Las pistas le llevan desde las
calles del barrio chino de Nueva York, a
través de callejones y tugurios de opio de
Europa del este hasta los bancos del río
Siena en París. Robert se enzarza en un
enfrentamiento intenso mano a mano, en
luchas con armas y en persecuciones
motorizadas. La muerte de cada soldado Tong
le facilita una pieza del rompecabezas: un
kanji tatuado en la muñeca. Estas piezas
juntas conducen a Robert hasta el maestro
Wong Dai. Robert no se detendrá hasta que
haya consumado su venganza.
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