| Castillo
de Santa Catalina.
Se trata de un
recinto
amurallado que desde la época
árabe ha dominado la ciudad y a
cuyo alrededor la ciudad ha ido
desarrollándose.
Este original diseño árabe
fue ampliado y modificado tras la
conquista de Fernando III. Siglos
más tarde, en 1808, fue
remodelado como guarnición
militar de la ciudad.
Aunque
ha sufrido un gran deterioro en su
diseño original, el nuevo
castillo se conserva aún.
Anexo
al castillo se encuentra el
Parador Nacional de Turismo,
construido en 1965 imitando la
vieja fortaleza.
Cerca,
en la cima del monte, se encuentra
una Cruz monumental similar a la
que Fernando III erigió cuando
tomó la ciudad en la primavera de
1246. Al pie de la cruz, gravado
en la roca, se puede leer el Soneto
a la Cruz, del poeta
Almendros Aguilar. Desde la Cruz
hay vistas de la ciudad y de buena
parte de la provincia, con
ejemplos de montaña, huerta y
campiña.
El
castillo está rehabilitado
y puede ser visitado.
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