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Esta
ruta recorre los barrios
profundamente medievales de San
Bartolomé, San Juan y Santa Clara.
Se trata de barrios populares, que
se organizan alrededor de dos calles
principales que los seccionan
longitudinalmente, la calle Maestra
Alta, primera gran vía de la
ciudad, y la calle Maestra Baja,
actual Martínez Molina, principal
arteria bajomedieval que comunicaba
la mezquita vieja de la Magdalena
con la nueva aljama, donde hoy está
la catedral.
El
punto de partida más idóneo para
este recorrido es la Plaza de la
Audiencia, que en su día acogió la
administración de justicia de la
ciudad y la ceca. En realidad, más
que de una plaza se trata de un
espacio que conecta la calle Colón
aprovechando la discontinuidad entre
la calle Maestra y Martínez Molina.
Siguiendo esta calle, pronto
encontraremos a nuestra derecha la
calle Virgilio Anguita, que nos
conducirá a la plaza de San
Bartolomé.
La
iglesia(26) que le da nombre es
del siglo XV y presenta hermosos
artesonados en madera y una
interesante pila baustimal. La
plaza, arbolada e intimista, se
completa con dos fuentes.
En esta plaza se encuentra, ya muy
modificada, la Casa
del Miedo, que dio lugar a
una conocida leyenda local.
A
partir de este momento, seguiremos
la calle de San Bartolomé, entre
calles y callejones empredrados de
inefable sabor popular hasta
alcanzar la calle Arroyo de San
Pedro. Se trata de una calle que
conecta la calle Maestra con la
Plaza de San Agustín, ya cercana al
antiguo arrabal. Por esta calle
discurría antiguamente un arroyo,
hoy canalizado, y un sistema de
rampas y puentes servía para
cruzarlo. Algo más arriba se
encuentra la Fuente
de los caños y los Baños
Árabes del Naranjo, en el
subsuelo de una escuela hoy cerrada.
Algo
más abajo arranca la calle de Santa
Clara, que conduce al Monasterio
de Santa Clara(18), fundado a
finales del siglo XIII y por tanto,
el más antiguo de la ciudad, que
ocupa una gran superficie.
El
siguiente objetivo de nuestra visita
es la Capilla
de San Andrés(22). Para ello
nos sumergiremos en la traza
irregular de calles del Barrio de
Santa Clara, de inequívoco sabor
medieval: judíos, árabes y
cristianos han dejado su impronta en
él. Para ello bajaremos por la
calle Huérfanos hasta la Plaza del
Doctor Blanco Nájera, donde
conectaremos con la calle San
Andrés.
Si
seguimos de nuevo esta calle hacia
arriba nos encontremos de nuevo con
la calle Maestra y con el testero
trasero de la Iglesia de San
Juan y San Pedro(25). Subiendo
por cualquiera de las dos calles
laterales accederemos a la plaza de
igual nombre y podremos contemplar
la fachada principal del templo. El
bario de San Juan fue de los
principales medievales y esa plaza
acogió al Concejo de la Ciudad, del
que aún se conserva la torre anexa
a la Iglesia.
Enfilando
ya el final de la ruta, volveremos a
bajar por la calle de San Andrés y
tomaremos a la izquierda la de
Hornos Franco, para doblar a la
derecha en la de Rey don Pedro, que
nos conducirá a la calle Millán de
Priego, antiguo arrabal de la ciudad
medieval y donde se encuentra la
Fuente conocida como Pilar
del Arrabalejo, el siglo
XVI. El barrio cuenta con
inmejorables bares, tabernas y
restaurantes donde reponerse de la
caminata.
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