Película precedida por cierta polémica. Se ha tachado a su creador, Peter Jackson, responsable de darle vida a las novelas de J.R. Tolkien, El señor de los Anillos, de haber creado una película simplona.
Si se analiza desde ese punto de vista habría que darle la razón a los que acusan al director, pero también podríamos preguntarnos qué llamó la atención del director o del productor (uno de los que andan por ahí es el rey midas de Hollywood, Steven Spielberg) para producir una película así. Antes de seguir…¿de qué va?
Una chica es asesinada, y en su tránsito hacia el cielo cuenta qué le ha pasado e intenta influir en su familia y en algunos de los acontecimientos relacionados con su asesinato.
Esto, aunque suena a una versión descafeinada y adolescente de Ghost, no lo es. Trata de aportar una visión madura y adulta de la aceptación de la muerte de un ser querido. La trama de su asesinato es sólo una excusa para aumentar la expectación, el interés y que el drama familiar, que a veces parece estancado, no decaiga.
No debe ser fácil superar algo así ,y la historia que aquí se propone, transita por este difícil camino. Y no se dan soluciones fáciles, ni moralinas fantásticas. Como por ejemplo, la actitud de la madre ante la muerte, al principio no sólo no la acepta, sino que además, cree que no la va a superar nunca y abandona. O el padre, que se vuelve obsesivo.
¿Quién no ha escuchado nunca las historias de fantasmas que se quedan atrapados entre este mundo y el otro porque hay algo que aún les retiene en este, y hasta que no se resuelvan no se marchan? Pues esta es la historia de The Lovely Bones, la aceptación por parte de todos, de la muerte, hasta para la propia muerta, aceptar su muerte y los peligros de influir en los vivos. Un singular punto de vista para una historia interesante para algunos y simplona para otros.
Como comentaba al principio, si uno de los realizadores más interesantes del momento crea algo así, intento preguntarme qué me ha querido contar, y esta, es mi forma de justificar tanto ataque que ha recibido. Puedo no estar de acuerdo con algunas cosas de la película, como por ejemplo el toque new age de algunos momentos, o los deus ex machina de otros, pero eso no quita que la reflexión que plantea y la forma de adaptarse a un cambio de estas características sea para quitarse el sombrero.