No podía dejar pasar en este blog la impactante noticia con la que amaneció el mundo el pasado viernes: la muerte de Michael Jackson.
Aunque todavía hay discusión sobre las circunstancias que rodean su muerte, parece ser que definitivamente fue un error en la administración de demerol, narcótico similar a la morfina, que su médico, Conrad Murray le administraba para paliar ciertos dolores.
Su aparición en los escenarios londinenses iba a ser inminente y según aseguran sus colaboradores y las personas más cercanas a su entorno, estaba muy entusiasmado con la idea de volver a aparecer después de las acusaciones sobre pederastia. Situación que lo sumieron en una profunda depresión.
Las aportaciones del creador del terrorífico Thriller al mundo del cine son escasas y no demasiado buenas, aunque si que supo rodearse de buenos directores.
La primera incursión fue en 1978 con una versión de El mago de Oz titulada The Wiz (El Mago) en la que el artista interpretaba al espantapájaros que iba en busca de un corazón.
Captain EO (1986) fue otra de sus contribuciones al séptimo arte, en este caso al cortometraje/videoclip para Disney dirigido por Francis Ford Coppola. Se trata de una versión futurista, al estilo de La Guerra de las Galaxias, aunque algo más cutre, donde aparecía el tema We are here to change the World.
Dos años más tarde llegaría Moonwalker, nombre que se le daba a su famoso pase de baile en el que sus pies parecían avanzar hacia delante, pero su cuerpo se desplazaba hacia atrás. En este largometraje mezclaba varios de los videoclips del momento como Man in the mirror o Smooth criminal, incluso una parodia interpretada por niños del single Bad. Videclip original que dirigió Martin Scorsese.
En 1997 volvió al cortometraje, como ya hizo con Thriller en 1982 de la mano de John Landis. El título de este corto es Ghosts (Fantasmas), donde aparecía disfrazado de blanco (al estilo de la Sra. Doughfire).
La última aparición que hizo fue en Men in Black 2. En la primera parte ya se bromeaba sobre su origen alienígena. Aquí se reía de él mismo confirmando su procedencia extraterrestre.
A pesar de que M.J. tuviera numerosos problemas con la justicia, con las drogas, con sus hermanos, con su infancia y todo lo que queramos añadir, pero fue el rey del pop, y eso no hay quien lo discuta.