Antes de hacer la crítica de la película, hagamos un poco de cotilleo. Kathryn Bigelow, la que fuera directora de las geniales Le llaman Bodhi y Días Extraños, dirige ahora este drama bélico (no se por qué la venden sólo como película de acción). Bien, pues este año comparte nominación con James Cameron (Avatar) a la mejor dirección. Ambos estuvieron casados entre 1989 y 1991. ¿No es una coincidencia genial? Otra coincidencia. Avatar y En tierra hostil (The hurt locker) cuentan con las mismas nominaciones: 9, aunque no todas en los mismos apartados.
Ahora sí, critiquemos. Estamos en la guerra de Irak. Un pelotón encargado de desactivar bombas pierde al encargado de ejecutar dicha tarea. Llega uno nuevo, el sargento William James, que aparentando ser el típico héroe, esconde una oscura adicción a la guerra.
La cinta está contada con estilo realista y documental. Las escenas son anormalmente largas, con tensión que va creciendo poco a poco. Si la vemos como cinta de acción, es extraña. Si la contemplamos desde el punto de vista del drama, es muy dramática.
No se decanta por guerra si o guerra no, como estamos acostumbrados en películas bélicas. Va algo más allá. Entre otras cosas, a la directora le interesa la adicción que puede llegar a provocar algo tan horrible como es una guerra.
Los actores, ayudados por la puesta en escena, están mucho más que creíbles. El trío protagonista consigue verosimilitud. Algo que en este tipo de cine (y en general, claro está) es fundamental. Aparecen, en pequeños papeles, otros actores consagrados: Guy Pearce (Memento), Ralph Fiennes (El paciente inglés) y David Morse (Bailar en la oscuridad). Su aparición es tan efímera que, en algún caso, puede llegar a pensarse que el desarrollo de su personaje quedó en la sala de montaje. En otro caso, se entiende que ha sido una colaboración. Como sospecho que ocurre con Ralph Fiennes, con el que ya trabajó en Días Extraños.
Quizá esta película no descubra nada nuevo sobre la guerra al que esté acostumbrado a ver este tipo de cine, pero se disfruta ver una película tan bien hecha y con una reflexión tan interesante sobre sus efectos en los tiempos que corren.